Cazar en el bazar

Mascarilla, cascos y una dosis de misterio
Mascarilla, cascos y una dosis de misterio

Una docena de años y muchas decenas de artículos y no habíamos dedicado ni uno solo a esas maravillas que salpican sin orden ni concierto tu tienda de todo a un euro de referencia…

Si Bourne te puede acuchillar con un Bic, qué no haría con este embudo
Si Bourne te puede acuchillar con un Bic, qué no haría con este embudo

¡Ha llegado el momento de poner fin a esta injusticia! Las perlas que han ido recolectando los roedores en estos templos del consumo ‘low cost’ merecen lucirse fuera de nuestras redes sociales.

Capturar piezas en un bazar puede parecer tan poco deportivo como dispararle a un pato pero, que la captura brille entre tanto material, no es tan fácil.

Accesorio para un ‘mashup’ entre Showgirls y Man on Wire
Accesorio para un ‘mashup’ entre Showgirls y Man on Wire
Hay que separar el oro de la paja. Entre cientos de acentos perdidos, errores de concordancia y faltas de ortografía más o menos garrafales, la suerte recompensa el buen ojo del cazador con material para matar (o matal, en el caso del embudo) de risa al respetable. Es evidente que la adaptación al castellano no es tarea fácil, pero que los astros se alineen para que una herramienta se presente como un ‘bailarín de streap-tease de cable’ demuestra que el azar puede llegar más lejos que la imaginación más desbocada.
Esta vez, el continuo espacio-tiempo me ha limitado a traer por aquí tres muestras, como las tres piezas para el oído que acompañan estas líneas. Eso sí, prometo que volveré a la carga con más para seguir haciendo justicia al trabajo creativo del traductor de Google, que nos ha dejado tan buenos momentos. Palabra de roedor.
Nota: Este artículo ha sido publicado en el número de junio de 2017 de la Revista Üalà

España, ¿adelante?

Cuando el PP saca la tijera, tiembla la sanidad, la educación y, ahora también, la ortografía
Cuando el PP saca la tijera, tiembla la sanidad, la educación y, ahora también, la ortografía

“España adelante!” Así, con una coma y un signo de exclamación recortados con tan pocos escrúpulos como si del presupuesto de educación o de sanidad se tratase, ha lanzado el PP su lema para su decimoctavo Congreso. Se ha ganado un buen rapapolvos de la Fundéu y aumentar la aversión que nos producen sus siglas a muchos roedores. Tarea nada fácil en el punto en que estamos. Pero bueno, echar de menos un par de signos puede que sea cosa de tiquismiquis, de personas odiosas que siempre quieren poner los puntos sobre las íes. De esos fácilmente ridiculizables con un “mimimí, mimi…”.

Puede ser, puede que la publicidad vaya por delante de nosotros, los puñeteros puntillosos. O puede que el PP haya vuelto a columpiarse haciendo algo que guste tan poco a los ciudadanos como tener ex tesoreros

Audi, también recorta signos de apertura
Audi, también recorta signos de apertura

que oculten su fortuna al fisco. Para salir de dudas, he decidido meter el hocico en Anuncios.com y revisar las últimas 50 piezas gráficas subidas. Me ha tranquilizado ver que, entre ellos, los aburridos partidarios de la corrección gramatical ganamos 5contra 1. El único ejemplo que ha pasado de signos de apertura ha sido uno de Audi, en la campaña #untaggable, por lo que quiero creer que la prestigiosa firma del motor no ha perdido tanto el norte como el PP, sino que sólo ha sido un guiño en una campaña que será tan efímera como un Trending Topic de hoy. Es más que probable que los signos de apertura de exclamación e interrogación tengan los días contados pero confío en que aguanten mucho más que ese infame lema y también que los políticos a los que representa.

Ejemplos de las últimas publicaciones en Anuncios.com en los que los signos de apertura resisten estoicamente
Ejemplos de las últimas publicaciones en Anuncios.com en los que los signos de apertura resisten estoicamente
Nota/Fe de eh!Ratas: Este artículo ha sido publicado en el número de febrero de 2016 de la Revista Üalà con una “A” mayúscula en el titular infiltrada para perturbar nuestra precario equilibrio mental.
Agradecimiento: A Francisco Gras, por compartir con nuestro grupo la noticia que ha dado pie a estas líneas.

No sin mis signos (¿¡)

¿Qué nos hace distintos? ¿Cuáles son las cosas de las que podemos estar orgullosos y sacar pecho? Los españoles presumimos de cosas raras, algunas tan poco fiables como que, en algún remoto pasado, una ardilla podía cruzar la península saltando de árbol en árbol. Otras, tan poco dignas como haber hecho esperar a un alemán, aunque éste fuera Hitler. Cada uno busca y encuentra sus identificativos plurales y uno de los míos son los de apertura de exclamación e interrogación.

Con señas de identidad tan indignas como haber hecho esperar a Hitler, bien podemos encontrar otras mejores

El inglés no los tiene y no deja de ser una pega a la hora de leer, con el énfasis adecuado, frases largas. Cada vez veo más textos sin ellos y me preocupa especialmente en el terreno publicitario.

El "¡" podría decir lo mismo
El “¡” podría decir lo mismo

No es un ámbito en el que estén en peligro de extinción, como en el de los programas de mensajería instantánea, pero aun así asusta el triple desequilibrio cuántico de casos como el adjunto.Quiero pensar que la falta de signos de apertura en las pantallas de nuestros dispositivos móviles es culpa de la influencia anglosajona y la penosa adaptación de los iOS, androids y otros sistemas a nuestra lengua, que suelen poner más a mano los signos de cierre que los de apertura cuando, en castellano, lo lógico es que fuera al revés, ya que (como en las comillas y otros signos) no tiene mucho sentido que aparezca el de cierre si no se ha puesto antes uno de apertura. Vale que impliquen teclear más y me da igual si es una batalla perdida, no pienso renunciar a ellos. ¡Son mis signos! ¿Son nuestros signos?

 
Apéndices:
1) Este artículo ha sido publicado en el número de agosto de 2015 de la Revista Üalà.
2) La imagen que acompaña estas líneas apareció por primera vez en nuestro grupo de Facebook incluida por Empo Yomismo Oseayo, aunque por unos días atribuí el mérito a Laura Gé.