Es internet, estúpido

Desde que Nicholas Carr plantease en 2010 a pregunta “¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?” que subtitula su libro “Superficiales”, el tema ha sido y seguirá siendo tratado desde todos los ángulos científicos. No es mi objetivo aportar gran cosa al debate con las 300 palabras de este artículo, que gentilmente publica la revista Üalà cada cierto tiempo, pero es que no paro de encontrar divertidas coincidencias que, sin ánimo científico, ilustran perfectamente lo bueno y lo malo de la llamada red de redes.

Daniel Kahneman, A.C.M.E. y la eyaculación femenina

El pasado verano, mientras preparaba una clase de mi asignatura, y tras copiar el enlace de una muy interesante charla pronunciada en el TED por el premio Nobel de economía Daniel Kahneman*, Youtube me sugirió el menú que puede verse en la imagen correspondiente. Curiosa mezcla de un premio Nobel de Física, con la eyaculación femenina, la omnipresente Marta Flich y la marca ACME. Es internet, estúpido, me dije pafraseando el archiconocido eslogan de campaña de Bill Clinton contra Bush: “Es economía, estúpido”.

Dedyukhina y Stud World

Hace unos días, una amiga de Facebook compartió el enlace a la entrevista publicada por El País con Anastasia Dedyukhina, una especie de Marie Kondo que nos propone el “minimalismo digital” para ahorrarnos ansiedades, angustias y dolores de cabeza. Hasta ahí todo bien, pero al llegar al final de la entrevista aparecía una inserción publicitaria algo desconcertante, como puede verse en la otra imagen adjunta, que no quise clicar para no empeorar mi ya deteriorada reputación en los algoritmos. Si alguien quiere buscar en GoogleStud World que lo haga, yo ya me siento bastante estúpido y superficial por hoy.

Nota: Este artículo ha sido publicado en el número de junio de 2019 de la Revista Üalà.

*La charla en cuestión:

 

 

Llámame corto, Kia

Como lo oyes, el que está ahí plantado no es el del concesionario, es Robert De Niro
Como lo oyes, ese no es el del concesionario, es Robert De Niro

Puedes llamarme corto. Lo soy, y lo tengo asumido. De luces a menudo, de talla desde siempre y de vista, últimamente bastante. Pero no soy el único. El caso es que, ni a la primera ni a la segunda, pude saber quién era ese señor que aparecía sobre ‘hooverboard’ en vuestras vallas publicitarias. Que lo sepáis, he preguntado a unas cuantas personas de mi entorno y más o menos la mitad tampoco tenía idea de quién era. Muchos porque son jóvenes y no es precisamente uno de sus referentes. Otros, entrados en años, porque al tamaño al que aparece su cara en las vallas, no habrían reconocido ni a su padre. Eso sí, los que han visto el spot, lo han pillado, pero para esos no hacía falta la valla, ¿no?

En cualquier caso, aunque he pedido ayuda, nadie ha sabido darme una respuesta lógica a por qué habéis decidido sacarlo de cuerpo entero sobre ese cacharro reduciendo una burrada las posibilidades de que se le reconozca. Eso sí, he disfrutado mucho con todas las teorías y aún más con otras reacciones que ha generado vuestra campaña. Es posible que el bueno de Robert se recupere de ésta, pero como comentó Nacho Macho, lo suyo no es caída libre, es salto base.

Nos tragamos que Nadal tenga un Kia, pero Robert de Niro...
Nos tragamos que Nadal tenga un Kia, pero Robert de Niro…

Comprendo que la campaña es internacional y que en Estados Unidos funcione de otra manera, pero para la España de hoy (qué rancio suena esto) habría valido la pena hacer una adaptación distinta para las vallas. Aplauso lento.

Nota 1: Este artículo ha sido publicado en el número de  enero de 2019 de la Revista Üalà.

Nota 2: Esta campaña ha generado reacciones maravillosas que no quiero dejar de enlazar como el tweet que muestro junto a estas líneas o como esta entrada en “Publicidad de mierda” y no es una forma de hablar.

Memes por una buena causa

Agosto. 35º grados a la sombra y no se mueve ni una ligera brisa. ¿Hay mejor remedio para solventar el calor que un bañito? ¡¡CUUUUBOOOOOO VAAAAAAA!!!


Fuente: NBC.com

Futbolistas como CR7, Piqué o Iniesta, celebrities como Justin Bieber, Lady Gaga, Mark Zuckerberg, Bill Gates o incluso el mismísimo presidente Obama han sido nominados (perdón, en idioma online “mencionados”) para seguir el “Ice bucket challenge”, un reto en el que el nominado debe grabarse en vídeo volcándose por encima un cubo lleno de agua con hielo, nominar a 3 personas a hacer lo mismo en menos de 24 horas y publicarlo en sus redes sociales. Y todo ello por una buena causa: concienciar a la población sobre la ELA (Esclerósis Lateral Amiotrófica) y animar a recaudar fondos (10$ si lo haces y 100$ si no… aunque Charlie Seen lo llevó mucho más lejos) destinado a distintas fundaciones* que investigan diferentes tratamientos para esta enfermedad degenerativa que actualmente no tiene cura.

Como con cualquier moda nacida en la red de redes (perdón, en idioma online “meme”), su origen es algo difuso, pero lo cierto es que durante el verano la asociación americana ALSA (no confundir con la compañía de transportes española) ha recaudado más de 114 millones de dólares. Un final muy feliz debido a una insufrible manía del ser humano que ya me apuntaba mi señora madre: “si el hijo del vecino se tira por un puente, ¿te vas a tirar tú después?”.

Y sinceramente, después de ver mi muro (perdón, en idioma online timeline) inundado por el fucker de Julio Iglesias (¡¡hasta de forma ostentosamente roedora!!);  selfies de todos los colores, olores y sabores; #legadosdeTibus (de origen similar y final completamente lúdico y absurdo) y fotos nuestras de cuando íbamos a preescolar, me alegro de que por fin uno de estos memes haya servido para algo.

¡Qué cunda el ejemplo y demostremos que, como dice el claim de Aquarius: “El ser humano es extraordinario”!

Nota: Este artículo ha sido publicado en el número de agosto de 2014 de la edición digital de la Revista Üalà.

*En España, por si hay alguien interesado en participar y donar, con cubo de por medio o sin él, la asociación es AdELA