Ikea y las innovaciones reincidentes

Ikea lanzó hace semanas su esperado catálogo con un vídeo que ha tenido una acogida más que buena en la red. En él se presenta como si fuera un dispositivo de lectura electrónico con buenas dosis de ironía y una dirección de arte que parodia a los vídeos de presentación de producto de Apple.

Espectacular, pero si uno ha visto también el vídeo anterior (del 2010) de la librería albaceteña Popular Libros, es díficil evitar las comparaciones odiosas. Las similitudes son tantas, que desde la librería afirman haberse planteado llevar a cabo acciones legales. Cabe decir que el suyo no se trata de un vídeo local que no haya trascendido, se subtituló a 10 idiomas y ha acumulado suficientes millones de visitas como para tratarle con el mismo respeto que a cualquier campaña internacional.
Los roedores tenemos tradición escribiendo de estas cosas sin acabar de mojarnos sobre si realmente es una coincidencia o si hay algo más, por lo que en esta ocasión seguiremos señalando lo que vemos sin tacahar de mentirosos a los responsables del departamento de Marketing de Ikea Singapur que afirman que no conocían el vídeo de Albacete.
Ni unos ni otros son los primeros en presentar en vídeo un libro como si fuera una innovación tecnológica, en el siguiente sketch hay un juego más que parecido en lo conceptual, aunque bien alejado en lo formal, de un par de monjes medievales, disponible en la red desde, al menos el 2007.

Por otro lado, en 2008 la agencia Shackleton lanzó su genial iJam, una campaña en la que, si bien nos salimos de los paralelismos entre el libro y el dispositivo electrónico, nos metemos de lleno en el terreno de parodiar el lenguaje visual de Apple.

Desconozco si los responsables de alguno de los dos primeros vídeos sí que conocían alguno de los dos precedentes, algo que a luces roedoras no sería censurable. Eso sí, los de Albacete reconocen haberse inspirado en una fuente escrita, pero eso es otra cosa. En cualquier caso nos parece muy interesante poder ver todo el material aquí reunidito, aunque sea para valorar el juego que puede dar una idea producida de distintas maneras o lo fácil que es acabar pisando terrenos comunes.

El diseño del iOS 7 duele

La imagen de Apple está en entredicho una vez más. Sí, están bien curtidos en crisis de reputación corporativa y suelen salirse con la suya sin perder la pasión de sus fans. La más oscura que recuerdo fue la que obligó a la compañía a compensar a usuarios del iPod por la duración de sus baterías y está muy bien detallada en este documental. Lo solucionaron, según se vieron obligados a hacerlo y nunca han llegado a desterrar la sombra de la obsolescencia programada.
Captura de pantalla 2013-10-24 a las 20.52.26 Pero con la última renovación de sus sistema operativo para iPhone y iPad lo que más se les critica es lo que tradicionalmente más se había alabado de Apple: su diseño. Basta con buscar “diseño iOS 7” en Google para que entre los primeros resultados aparezcan cosas como:

· Cinco aspectos negativos de iOS 7 – ABC.es
(el primero de ellos es el diseño de los iconos)

· ¿iOS 7 fue diseñado con Microsoft Word?

· iOS 7 está gráficamente mal diseñado – gràffica.info

El segundo es espectacular, y aunque sea en inglés, no me puedo abstener de compartir el vídeo aquí. Es algo anecdótico y dice más sobre la pericia del autor con Word que sobre las carencias de diseño del sistema operativo, pero no deja de sumar entre las señales negativas que perciben los usuarios de éste.

Pero el tercero, de gràffica.info, sí que es contundente. Se trata de un análisis bastante amplio que bien avala la sentencia del titular. Si te interesa el diseño, no dejes de leerlo. Hay otras páginas que tratan sobre estos problemas, pero creo que ya llevo bastantes enlaces en estas líneas y, si quieres profundizar, no te va a resultar difícil.
Magic_Mouse Como decía en el primer párrafo, Apple está bien preparada para lidiar con las críticas o para ignorarlas, según se mire. Durante casi dos décadas se resistieron a poner varios botones en el ratón y, cuando se animaron a incorporar más funcionalidades, lo hicieron sin añadir botones de manera convencional. Desde que aparecieron los primeros iPhones muchos han criticado la imposibilidad de reproducir .swf (Flash) y no se han conformado con que les dijeran que el .swf es cosa del pasado. Tiene sentido, internet es tan grande que no hay por qué cerrarle las puertas al pasado e impedir el acceso a millones de contenidos que no van a ser reprogramados. Pero el caso es que Apple sigue adelante, con ratones sin botones, con iPhones (y iPads) sin Flash, con sistemas mal diseñados. Aunque a veces duela, como el amor.

C E vs CE: China entre líneas

La OCU lleva meses alertando sobre el asombroso parecido que hay entre el símbolo “C E” (Comunidad Europea) y el de “CE” (China Export). El primero compromete a los fabricantes a garantizar que sus productos son seguros y cumplen con las normativas de la unión Europea, sin embargo el segundo, en el que no se aprecia espacio entre la “C” y la “E”, representa “China Export”, es decir productos fabricados en China. La organización de consumidores pide que se difunda la noticia para evitar confusiones.

C-E-vs-CE

Los consumidores españoles mantienen una imagen muy deficiente de los productos chinos y no sorprenden noticias como la de que el 58% de los productos retirados en nuestro país eran de origen chino. Cuando hablamos de productos chinos, los colocamos automáticamente en las lejas mentales del bazar en el que apenas nos entendemos con el dependiente y donde nos podemos encontrar sorpresas tan roedoras como ésta selección de 10.

Sonia

Pero los tiempos están cambiando, los gigantes de sectores que gozan de las mejores reputaciones fabrican en China, destacando entre todos Apple, aunque las condiciones de vida de sus trabajadores salten de cuando en cuando al candelero. En cualquier caso, cada vez es más evidente que China no se resigna a ser el “solamente” el mayor fabricante del mundo, y eso lo demuestran datos como el de que en 2012 fue el tercer país del mundo en número de patentes registradas. China fabrica, a menudo imita (en el caso de los shanzhai lo hace innovando), pero también crea y patenta, cada vez más. Los nombres chinos suenan mucho menos extraños en el mundo de la cultura que hace una década, pero no hay ni punto de comparación con su progresión en el del deporte. Leyendo entre líneas, podemos esperar que con las marcas de moda pase lo mismo y no va a bastar con alertar de trucos en el interletraje para diferenciar las auténticas.