Hago Chus y aparezco a tu lado

Si los infumables anuncios de coleccionables proclaman el final del verano, las listas de lo mejor y lo peor del año son la cabeza de ariete de una publicidad que vuelve a casa por Navidad.

Pasé por La Barbería (amigo y autor del título de nuestro artículo) y revisando su revistero en busca de las mejores curvas del 2013 no encontré ni el trazado favorito de Farruquito ni a la it girl de este mes de Diciembre. Y es que uno no es de piedra. Quizás sea porque esta Navidad compartiré algún valiente carabinero con mi bisabuela. O porque su hija se quejará amargamente de que ninguno de sus nietos le ayuda a limpiar la cocina después del arguinaldo. En cualquier caso, uno no puede escapar de su destino y vive con miedo a destapar el consomé familiar y que aparezca Chus Lampreave.

Chus_Lampreave_Campofrío

La octogenaria actriz se ha convertido en la gran protagonista de la escena publicitaria gracias a sus camaleónicas interpretaciones para Campofrío y KH7. Ya sea como voz de una generación que alardea de salir más noches que la luna o como protagonista indirecta de un onírico, erótico y galáctico momento que ya querría Antonio Resines para un spin-off de Los Serrano, Chus se ha convertido en la abuela de todos los españoles.

Sin entrar a valorar el fondo y la forma de cada pieza publicitaria, no deberíamos olvidar que -a fin de cuentas- se trata de vender jamón de york y un limpiador que ya lo quisieran en Génova o Ferráz. Y ambas marcas vuelven a demostrar que usar una celebrity funciona… o no (que se lo pregunten a Los Cinco Fantásticos de Loterías). Si la imagen de tu marca tiene más trabajo que Jorge Javier Vázquez, y aún así, quieres que sea el estandarte de tu comunicación, entonces el mejor emplazamiento será en el Deluxe.

Chus_Lampreave_KH7

Chus, tranquila. Esto no va contigo, que bastante tienes con entender a Chiquito y no pisar a Bayona. Ya nos encargamos nosotros de dar estopa roedora, de atacar naves en llamas más allá de Orión y de pensar si hiciste bien o mal, desechando esa oportunidad de hacerte sueca…

Ruido de violín

Durante las últimas semanas me he quedado con las ganas demasiadas veces de hacer una captura. Cada dos por tres, mientras me intoxicaba en mi moto con los humos de un autobús urbano, tenía que sufrir las fotos de una campaña (aún en curso) de Plaza Mar 2 en las que aparece una violinista metida con un calzador de proporciones bíblicas.

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Es más que posible que, como tantas otras capturas, la hubiera dejado pasar de no haber coincidido en Madrid con mi amigo y fotógrafo Alberto Feijoo que me habló de la campaña, como lo más espeluznante que había visto en Alicante en su último paso por la terreta. Me llena de emoción coincidir con gente (no particularmente roedora) que se fija en los mismos descalabros que un menda. Dejando de lado las coincidencias, lo que está claro es que una sesión de fotos de moda hay que hacerla con unos mínimos que a menudo son excesivos para el criterio de algunos anunciantes. En el caso de Plaza Mar 2, si te fijas en su trayectoria, parece que han buscado un posicionamiento corporativo alineado con la naturalidad, ya que algunas de sus campañas se han hecho con modelos no profesionales como otoño 09, primavera-verano 10 o primavera-verano 13.

revista-plaza-mar-primavera-verano-13plaza-mar-violinista-horizPero no es el caso de los modelos que aparecen seriotes en las imágenes. Según afirman en la página de Facebook del anunciante, son profesionales y, la otra es, según sus palabras “una fantástica violinista” que ha colaborado con ellos. No se puede negar que se aprecia la diferencia en cuanto a la profesionalidad. Pero usar a “gente de la calle” no tiene por qué salir así, puede hasta llevar a que la campaña cuele en una publicación relevante, como esta de Lanvin en S moda. Eso sí, hace falta cuidar muchos aspectos que, bien por falta de presupuesto, o bien por falta de profesionalidad, se han descuidado en esta sesión. Hasta el punto que ha conseguido que hablen del centro a cientos de kilómetros, pero no precisamente bien.

comentario-violinista-plaza-marHay un motivo para forzar la aparición de la violinista en la sesión pero, por bueno que sea, no justifica el hecho de poblar así vallas, mupis, autobuses y piezas online. Poner un personaje de esta manera no ayuda nada a dotar de credibilidad a una sesión, y menos si le entra la risa floja. Puede ser toda una virtuosa del violín pero, contextualizada así, se la ve más falsa que el botón “Tal Vez Asista” de los eventos de Facebook.

Ojalá terminen de establecer una línea de comunicación clara. Que sea con modelos profesionales o no es una decisión importante. Lo que debería estar fuera del debate es que, si usan fotos propias, tienen que destinar un presupuesto para fotografía que permita trabajar en condiciones el estilismo, el atrezo, la iluminación y, la actitud de sus modelos. La cantidad de inserciones que tienen sus campañas bien lo merece.