El sexo vende

Nos ruborizamos, nos sube la tensión arterial, la temperatura y, por supuesto, nos acelera la respiración. Toda respuesta fisiológica es poca ante cualquier reclamo que excite algo más que nuestros sentidos. Cuando somos presos de la llamada carnal, cualquier otro aspecto pasa a un segundo plano. Pero tranquilos, no voy a transformar esta columna en una fiesta tuppersex. Hoy os hablaré de productos con namings fuera de contexto y campañas publicitarias que rozan lo porno… Sí, amigos, en pleno veranito toca hablar de #ehsubidasdetono.

Por los corrales roedores han pasado ya perlas como el vino “Follador”, las exquisitas “Pollas en vinagre (para el tito Bush)” o el aceite mexicano “Capullo”.

Etiqueta del Vino Follador
La familia Follador presume de su “prosecco”, de gran prestigio internacional. Captura de Esther MI

Pero el sexo femenino también ha tenido lo suyo, y nuestros cazadores han encontrado perlas como la Sangría puertorriqueña “Coño”, el dulce de leche argentino “La concha (como el de tu madre), o  los “Chochitos ricos”, con Denominación de Origen Cantabria.

Los Chochitos Ricos de Chubea
Nuestro querido Chubea es un ávido comedor de “Chochitos ricos”.

Pero mis favoritos, tanto por lo acertado de su naming como por su estilo desenfadado, son las conservas “Potorro”, que lo petan en Facebook con mensajes tan redondos como lo que siguen:

“El buen amigo es el que comparte contigo un manjar como es un Potorro con sabor… ¡a higo!”.

Potorro, conservas con mucho salero
Gráfica utilizada por Conservas Potorro en sus redes sociales

Con mucho menos sentido del humor han recibido los vecinos de Torre del Mar (Málaga) que les plantaran un higo delante de su puerta. Y es que, a pesar de haber sido retirada de las calles, la campaña de “Comeme to er higo” sigue luciendo provocación y mal gusto a partes iguales en Internet… y ahora también por el aire.

Comeme to er higo
Cortamos la imagen precisamente por el higo… Preferimos no avivar la polémica

Este teaser sigue dando mucho que hablar en los medios, pero ahí sigue su web activa con una cuenta atrás sin soltar prenda. Incluso han retrasado ya varias veces su fecha de publicación. ¿Demasiado ruido para tan pocas nueces? 

Nota: Este artículo ha sido publicado en el número de agosto de 2017 de la Revista Üalà.

Zorras, gordos y Calvo

Muy de cuando en cuando, alguien desvía la atención sobre nuestros estériles chascarrillos roedores en Facebook sobre temas que no tienen nada que ver con la publicidad y genera debate a partir de una buena campaña. Pasó algo parecido cuando Utopicum sacó la campaña para el Vegan Fest Alicante en la que decían eso de “Todas las mujeres son unas zorras”. Con ese eslogan, entre otros, querían abrir un debate sobre el especismo que no llegó a fraguar, pero ya hablamos bastante en su día de eso.
https://www.youtube.com/watch?v=lSdOe7b0ghY
Horror en el supermercado y en nuestro grupo de FacebookRecientemente Calvo ha lanzado una campaña que también ha generado muchas decenas de comentarios enfrentados sobre si es lícito usar el “humor de gordos” en una campaña o, al menos como lo usa Calvo. Resumo: chico va a conocer a la madre de su chica (o a la inversa, hay opciones) y al ver cómo puede acabar su pareja si no se cuida, decide “cuidarla sin que se dé cuenta” con atún bajo en calorías. Es mucho menos inocuo de lo que parece, o al menos, provoca bastante más indignación de la que un servidor podía imaginar. En este caso, el debate sí que ha calado y se ha centrado en el “gordísmo”, es decir, la ridiculización de alguien por su sobrepeso. A pesar del año en el que estamos, vale la pena hablar sobre los límites del humor pero, mi postura, una vez más, va a ser más relajada que la cárcel para Urdangarín.

Nota: Este artículo ha sido publicado en el número de mayo de 2017 de la Revista Üalà y tiene su origen en este post de nuestro grupo de Facebook. En él se pueden encontrar maravillas que se han quedado fuera en la versión impresa como el spot que sigue a estas líneas o este interesante artículo sobre los peligros de la corrección política.

No hay más preguntas

¿Hay alguien en Alicante que no se haya enterado de la polémica generada por la campaña del Vegan Fest? ¿Y de su retirada? ¿Son todos los tíos unos cerdos? ¿O sólo algunos? ¿Se plantea la campaña siendo consciente de su potencial para generar polémica y, por tanto, notoriedad? ¿Hemos manido tanto las comillas que han perdido su verdadera función gramatical? ¿Acaba siendo la campaña una herramienta aprovechada por determinadas asociaciones para hacerse escuchar, independientemente del mensaje objetivo lanzado por la misma?

Tuit del alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, sobre la campaña.
Tuit del alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, sobre la campaña.

¿Es la Lista de Schindler una película que hace apología del nazismo? ¿Sienten ciertos representantes políticos la necesidad de alinearse con determinados colectivos sociales, quizá incluso a sabiendas de que la campaña no apoya en ningún momento actitudes sexistas? ¿Nos deben preocupar nuestras aptitudes de compresión lectora? ¿Y las del alcalde de Alicante? ¿Tiene sentido que retirando la campaña desaparezcan las piezas que no han molestado a nadie y aparezca en diversos medios la que ha ofendido? ¿Es lícito que la publicidad utilice un problema social como medio para tratar otro problema social? ¿Es el Festival Feminista Murciano ‘Zorrifest’ un festival machista?

La única pieza superviviente de la campaña.
La única pieza superviviente de la campaña.

¿Hay ciertos insights que, aun siendo insights, es mejor no tocar? ¿Nos ofendemos con facilidad? ¿Entendimos a las Vulpess —grupo de punk rock íntegramente femenino— en 1983 cuando lanzaron su reivindicativo tema «Me gusta ser una zorra»? ¿Leemos los cuerpos de texto en los anuncios impresos, o solo los titulares? ¿Habrá cumplido el Vegan Fest los objetivos que se había propuesto con esta campaña? ¿Habría sido retirada si no llega a tomar partido el alcalde de la ciudad asociándola con la violencia machista? ¿Es que estamos tontos o qué?

Autor: El equipo de ehratas.com