Drama en el interletraje

¿A quién le importa qué querrá decir Megaflix con el pedazo de promesa que hace ese rótulo?
¿A quién le importa qué querrá decir Megaflix con el pedazo de promesa que hace ese rótulo?
Hasta en este fetichista coleccionismo de descalabros publicitarios es fácil sentir de vez en cuando que nos encontramos en un eterno retorno. Hay errores reiterativos que insisten en saludarnos con la manita de vez en cuando y recordarnos que Dios, el Demonio o Murphy, están en los detalles. El interletraje es precisamente uno de esos detalles que parece tan insignificante que solo nos acordamos de él cuando solo cuando lo hemos olvidado demasiado tiempo. Tanto que hasta puede tergiversar nuestras palabras y darles la vuelta. En inglés tienen hasta un término para definir cuándo pasa eso, y es “keming” que, no por casualidad, es como podemos leer la palabra “kerning” (interletraje) escrita con un mal espacio entre letras.
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Seguro que son + los que leen Idio+ que los que leen Idiot pero, ¿quién se lo pasa mejor? Haz clic en la imagen para ver capturas varias.
Seguro que son + los que leen Idio+ que los que leen Idiot pero, ¿quién se lo pasa mejor? Haz clic en la imagen para ver capturas varias.
No tengo la menor intención de ponerme purista ni técnico e intentar predicar a los pocos que leen estas líneas sobre las elogiables técnicas de la edición tipográfica pero sí que insistiré una vez más en que nunca (o casi nunca) se revisa demasiado un diseño. A lo mejor, por más que leamos lo que hemos puesto, no vamos a dejar de leer 6ª de la Fabada en lugar de, como la mayoría de los mortales, Viruta de la Fabada.
Poner 6ª, un espacio mayor o el VI en otra línea habría sido muchísimo más aburrido
Poner 6ª, un espacio mayor o el VI en otra línea habría sido muchísimo más aburrido
No parece el mejor centro para cambiar el sexo de los niños, pero nunca se sabe
No parece el mejor centro para cambiar el sexo de los niños, pero nunca se sabe

Al fin y al cabo, podría ser peor, podríamos estar convencidos de que nuestro rótulo de Kids Exchange es todo un reclamo para padres y a nadie se le va a pasar por la cabeza que ahí puede leerse Kid Sex Change. Con suerte, los de Hazte Oír no se enterarán y plantarán un autobús en la puerta. Pero, de veras, antes de arriesgarnos a jugar cartas parecidas con nuestro diseño, ¿no vale la pena intentar que lo revise alguno más? Quizá nuestra mente no esté lo suficientemente enferma para caer en esas cosas y precisamente ahí esté el problema.

NOTAS:
1) Este artículo ha sido publicado en el número de febrero de 2020 de la Revista Üalà.
2) La captura de Megaflicks y la de Kids Exchange aparecen en una recopilación magnífica dentro de esta entrada de Bored Panda.

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