Newsjacking: Lapas de la actualidad

Este post llega tarde. Habla de cosas pasajeras que fueron trending topic y que se usaron en anuncios pero que están muy lejos de dejar una gran huella en tu memoria. Les pasa como a casi todo lo que hacemos los publicitarios. Por cierto, como casi todo lo que hacemos, tiene una palabra molona en inglés para definirlo: Newsjacking.

Es una técnica bautizada así hace más de una década y su traducción vendría a ser algo así como secuestrar noticias. Uno de los que más casos trae a nuestro grupo de Facebook (el gran Empo) suele llamarla “publicidad pegada a la actualidad”. Sí, es más largo y mola menos, pero se entiende mejor.

Ejemplos, a patadas, uno de los primeros que me llamó la atención fue el de Lego (sobre estas líneas) y ese vestido de color difuso. Jugaron sus cartas de perlas y aún hay gente, como servidora, que habla de ese Tweet de 2015.

Burger King: ¿tapa arterias o tapa canales?

En los últimos meses he visto hablar muy bien de jugadas como la de Burger King con el bloqueo del canal de Suez. Personalmente no me parece tan brillante, especialmente porque la cultura simpsoniana siempre va a prevalecer. Cualquier obstrucción provocada por una hamburguesa me remite a las tapa arterias, pero vamos, que tampoco es para ponerse en plan hater, que para eso ya está Twitter. Por cierto, aunque lucen más los ejemplos de publicidad exterior, en esa red social es donde más debate acaban generando las campañas polémicas como las animalistas. En el enlace anterior puedes ver un par que supieron aprovechar muy bien sus respectivos momentos.

Campaña de Aliseda durante las elecciones madrileñas

Más recientemente (aunque también ha llovido) hemos podido ver cómo una inmobiliaria se arrimó a la sombra de las elecciones madrileñas adaptando sus mensajes al tono y al color de los candidatos. Funcionó bastante bien y se ve que no es la única vez que han hecho newsjacking, pero no deja de quedarse un poco fuera de su discurso habitual.

Lowi con todo "luxor" de detalles

Como muestra de coherencia en esta línea, planteada como parte de una filosofía de comunicación en redes, podemos hablar de Lowi. Hacen newsjacking como algo desenfadado, sin demasiadas pretensiones ni complejos. No se cortan en hacer juegos de palabras terribles. Si viene bien hablar de “encontrar una ciudad con todo Luxor de detalles” se dice y punto. Varias veces al mes se marcan piececitas ilustradas (a todas luces en un periquete) pegadas como lapas a la actualidad. Ojalá no cambien nunca y sigan cambiando siempre.

Nota: Una versión de este artículo aparecerá (o apareció) en la Revista Üalà de junio de 2020.

Post de hamburguesa M. Bosé (con salsa 5g) de Artesana Santa Cruz


Bonus: En la versión comentada se quedó fuera este pedazo de captura de Masters Of Naming que nos retrotrae a tiempos peores. No cabe duda que cuando Miguel Bosé era tendencia lo estábamos pasando malamente, pero siempre había quien nos ofreciera su 5G o sus dos gramos de pollo para consolarnos.

Metafísica en el supermercado

¿Quién puede dar respuesta a las eternas grandes preguntas? ¿La publicidad? No, en serio…

Marquesina de Supermercado Luis donde se pregunta ¿Qué es? Y se responde que es un supermercado

¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Dónde está el WC? Ah… Las grandes preguntas de la humanidad. Son cuestiones que todos nos hacemos en algún momento y que no son privilegio de humanos existencialistas. La prueba publicitaria de ello es un mupi villenero que daba respuesta a cómo un supermercado reafirmaba su propia esencia. Eso sí, sin renunciar a la trampa circular de incluir el propio objeto definido al contestar a “¿Qué es Supermercado Luis?”.

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Tarantinos creativos

Pig Bull, We meow you, Mordiscos por la inclusión y otros derroches de creatividad que conquistan nuestros corazones roedores.

Escuché a Andreu Buenafuente decir que se emocionó en el cine viendo Érase una vez en… Hollywood. Y no era porque la escena en sí le produjera síndrome de Stendhal, ni porque haber ido al cine fuera una ocasión especial en este fatídico año, fue antes del confinamiento, aclaro. La emoción le embargó porque viendo la película se dio cuenta de que a Tarantino se le deja hacer lo que le dé la real gana. Ha llegado a un punto en que no hay un productor, ayudante de dirección, o lo que sea, que le diga “no, esta secuencia es demasiado larga”, “esto no se va a entender” o “no le va a gustar a la gente”.

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4 jinetes de la fantasía apocalíptica

 4-jinetesLas señales estaban ahí. Es normal que no las detectásemos. Aparecieron dispersas, alejadas en el tiempo y en el espacio, aunque ahí estaban. Pero ahora, con la perspectiva clarividente del Capitán a posteriori lo veo claro. Clarinete. Solo había que unir los puntos, como dijo Steve Jobs en Standford y claro, eso hay que hacerlo mirando hacia atrás, hacia adelante no se puede.

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¡HA NACIDO DIOS!

DIOSSí, estas líneas aparecen en diciembre, pero no viene a cuento del advenimiento de ningún señor, ni en minúsculas ni en mayúsculas. Lo que ha aparecido es un órgano de diplomacia del diseño español. Viene a santo de la Estrategia Nacional de Diseño desarrollada a partir de una Proposición No de Ley aprobada en el Congreso de los Diputados el año pasado. Su denominación encaja como un guante en el elenco de marcas que han hecho fuertes a nuestros colegas de Masters Of Naming y da pie a frases tan gloriosas como: “La misión de DIOS es impulsar el reconocimiento del diseño para aumentar la competitividad empresarial y el posicionamiento de la imagen país…” Poca broma, es una frase que podríamos encontrar en un perfil de LinkedIn (como es el caso) o en unos evangelios.

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Se me naming el traba

Bien. Hemos llegado a tasas de alfabetización por encima del 98% en Argentina y de un 95% en Paraguay. En España tenemos una cifra aún más redonda y bonita pero, los dos casos que cimentan estas líneas proceden de los primeros países. ¿Y para celebrar esas cifras ahora qué hacemos? ¡Pues pongamos a prueba la paciencia y la pericia de nuestros públicos! ¿Y cómo lo hacemos? Pues con rótulos tan estrambóticos que, en el orden lógico de lectura, puedan parecer cualquier cosa menos lógicos. ¿BIAR BLIO TEGEN CATINA? ¿ROCHA LANPA DORRO? Aceptamos que en inglés las cosas suenen más molonas para muchos pero, ¿con las sílabas salteadas? ¿Realmente es necesario exponerse a eso? ¿Se merece la abuelita de los memes tanto protagonismo?

Abuelita de los memes

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César, El Profesional

Captura de una conversación real de LinkedIn
Jamás se hizo tan necesario el gif de Travolta confundido

Viñeta de The New Yorker
Esta reciente viñeta de The New Yorker confirma lo que ya vaticinaba Rodrigo Rato: “Es el mercado, amigo”

-Por ello, creemos que el focus de la propuesta tiene punch y fomenta el engagement, tal y como rezaba el briefing. La big idea se mantiene fiel a lo que validamos en la call original, encaja en el timing y nos permitirá acometer un mix estratégico que apuntale la brand purpose, tanto en below como en above. Además, nuestro storytelling resulta pregnante para el target al que nos dirigimos, por lo que será más fácil activar sus drivers de comportamiento a lo largo del customer journey. La trazabilidad de cada uno de sus touchpoints nos proporcionará un reporte constante, calibrando así el éxito de las acciones planteadas. En cualquier caso, tras las iteraciones previas que nos han servido para perfilar el empathy map, hemos descubierto un winner insight, lo que nos proporciona la key para verbalizar una unique selling proposition relevante en la categoría y al público. Será un win-win en el market. Recomendamos la aparición de influencers afines a la brand community para una potencial segunda oleada, si consideramos que no cumplimos los objetivos tácticos en cuanto a leads. De cara a continuar en la próxima season, un pull de acciones en el espectro online con una activación vía PLV sería suficiente para fomentar el awareness por la marca. Huimos así de la 360º trend que había seguido la compañía en su review histórica para capitalizar territorios competitivos concretos. Creemos que es una chance única para liderar el top of mind. Y con esta reflexión, daríamos por finalizado nuestro pitch.

-De acuerdo, pero con el nuevo cartel que te he pedido para la fachada de mi negocio, ¿venderé más cloquetas?

-Si finalmente considera adecuado que el core es vender, deberíamos plantear un workshop para perfilar el naming…

Y es que, cada vez que paseo por LinkedIn revivo esta desmedida, onanista y digital conversación. La red social profesional cristaliza perpetuamente a la mujer del César, que no solo tiene que serlo, sino también, parecerlo.

Nota: Este artículo ha sido publicado en el número de julio de 2019 de la Revista Üalà.

 

Es internet, estúpido

Desde que Nicholas Carr plantease en 2010 a pregunta “¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?” que subtitula su libro “Superficiales”, el tema ha sido y seguirá siendo tratado desde todos los ángulos científicos. No es mi objetivo aportar gran cosa al debate con las 300 palabras de este artículo, que gentilmente publica la revista Üalà cada cierto tiempo, pero es que no paro de encontrar divertidas coincidencias que, sin ánimo científico, ilustran perfectamente lo bueno y lo malo de la llamada red de redes.

Daniel Kahneman, A.C.M.E. y la eyaculación femenina

El pasado verano, mientras preparaba una clase de mi asignatura, y tras copiar el enlace de una muy interesante charla pronunciada en el TED por el premio Nobel de economía Daniel Kahneman*, Youtube me sugirió el menú que puede verse en la imagen correspondiente. Curiosa mezcla de un premio Nobel de Física, con la eyaculación femenina, la omnipresente Marta Flich y la marca ACME. Es internet, estúpido, me dije pafraseando el archiconocido eslogan de campaña de Bill Clinton contra Bush: “Es economía, estúpido”.

Dedyukhina y Stud World

Hace unos días, una amiga de Facebook compartió el enlace a la entrevista publicada por El País con Anastasia Dedyukhina, una especie de Marie Kondo que nos propone el “minimalismo digital” para ahorrarnos ansiedades, angustias y dolores de cabeza. Hasta ahí todo bien, pero al llegar al final de la entrevista aparecía una inserción publicitaria algo desconcertante, como puede verse en la otra imagen adjunta, que no quise clicar para no empeorar mi ya deteriorada reputación en los algoritmos. Si alguien quiere buscar en GoogleStud World que lo haga, yo ya me siento bastante estúpido y superficial por hoy.

Nota: Este artículo ha sido publicado en el número de junio de 2019 de la Revista Üalà.

*La charla en cuestión:

 

 

Vellos y bestias

¿Quién me ha pintado este bigote?
¿Quién me ha pintado este bigote?

Cuando se acercan los calores y la temida operación bikini, nos acordamos de Santa Bárbara, como cuando truena. Al aspecto soñado ya no llegamos este año, otro año más, pero por lo menos que alguien me libre de parecer Chewbacca. Es el momento de los productos depilatorios, láseres, artilugios que afeitan y demás inventos. A esto habría que añadirle algo de color para no parecernos a otro personaje de ficción como Casper, pero ese tema queda pendiente para otro artículo.

En las últimas semanas han pasado por nuestra madriguera varios ejemplos de publicidad contextual sobre el vello corporal, que merecen ser destacados por su desproporción: el primero pretende utilizar como recurso la percepción subjetiva de uno mismo, o como dicen los memes “la diferencia entre lo que compras por internet y lo que te llega a casa”. Seguramente se han pasado de frenada con el bigote de la chica, pero ahí está ella a mitad de camino entre Salvador Dalí y Freddie Mercury.

El osito de peluche y la chica resignada
El osito de peluche y la chica resignada

El segundo caso es un osito de peluche en toda regla, que los hay, no digo yo que no, pero da hasta calor verlo y ni siquiera nos plantean el antes y el después. Creo que no se han atrevido. Su pareja tampoco se atreve a mirarlo.

¿Que me coma qué?
¿Que me coma qué?

Y el tercer caso, el más bestia de los tres, hace un alarde de sutileza en el uso de la retórica y nos propone una revisión conceptual de todo un clásico: “Cómeme el Donut”. Parece que es muy poco apetecible la propuesta gastronómica.

En fin, qué podemos esperar de una sociedad que ha “inventado” los dientes de ajo pelados y envasados vacío al individualmente, eso sí, con mucho plástico de por medio.

Nota: Este artículo ha sido publicado en el número de mayo de 2019 de la Revista Üalà.