Palabra de Dios...

Una mañana de octubre, Pablo se levantó al alba en su celda de los padres reparadores y recordó haber tenido una visión creativa la noche anterior. Era una brillante conceptualización que no tardó en anotar en una libreta sobre su escritorio. Llevaba días tratando de hacer algo contra la trivialización de la Navidad. Sentía lástima por las ovejas descarriadas que habían perdido el verdadero camino. ¿Qué mejor manera de realizar una metáfora visual sobre los caminos del señor que con la imagen de un navegador GPS? ¡Ya lo veo! Vamos a seguir la estrategia del caballo de Troya: haremos llegar nuestro mensaje tomando prestada la estética del enemigo.

Después del desayuno, habló con el padre Daniel, muy mañoso con los ordenadores y juntos (copy & art-director, sin saberlo) generaron una pieza divina sobre la importancia de orientar a los fieles en las contradictorias fechas del adviento, convertidas por el consumismo en un periodo de culto a las lucecitas de colores y a los centros comerciales. Ahí estaban ellos, frente al InDesign, dándole otra vuelta, buscando un cierre rotundo, corto y brillante: Adviento, yo no soy tonto. Si es que cuando Dios decide echarte una mano, ¿quién necesita un creativo publicitario?

Seguramente la pieza se gestó de otra manera, pero la verdad es que no tiene desperdicio: al artilugio lo denominan Adventus, lector de experiencias: PJE (Portable Jesus Experience). Se adapta al corazón, tiene Reconocimiento de la Misericordia Integrado (RMI), facilita el encuentro personal y el precio es un chollo, ya que por 0€ nos lo podemos llevar pero ojo, que un asterisco nos advierte de que no está incluido el esfuerzo personal en la promoción. La publicidad (¿?) la firman los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús-Padres Reparadores/Dehonianos. Y tienen su propia web.

 

Autor:
Chubea
Captura:
Gloria Alemany
::Anunciante:
La iglesia.
::Medio:
Cartel
::Fecha de publicación:
22/02/2012