Desde el diseñador al público hay un largo viacrucis de profesionales, y aparatos que hacen que el proceso sea mucho más divertido e imprevisible. A menudo un anuncio no transmite lo que esperamos y se debe a algún fallo o irregularidad a lo largo de este proceso. Vallas con pliegos intercambiados, anuncios al revés, textos o imágenes cortados, incluso anuncios que aparecen en situaciones inexplicables, tanto en el tiempo como en el espacio.