Muy españoles, pero no mucho españoles

No nos vamos a olvidar de que somos españoles ni un poquito. El mundial de Rusia ha hecho que se aireen banderas y camisetas que descansaban plácidas en cajones. El rojo y el gualda no ha estado tan presente en los balcones como en eventos anteriores pero no ha faltado en nuestras pantallas y bares. Y, por si nos ha sabido a poco, el carácter relativamente provisional del gobierno y las tentativas de avances en la crisis independentista va a poner la españolidad en boca de muchos. En muchos casos como algo de lo que enorgullecerse y en otros, como en la canción de los catalanes Love of Lesbian, como algo a evitar, cuando cantaban: No pienso dimitir, es de mal español.

Aun así, en el mundo publicitario, de vez en cuando hay conatos de reivindicar nuestras singularidades y encararlas a la omnipresente lengua de Shakespeare. La última de la que hemos tenido constancia ha sido la de Springfield que irónicamente podemos encontrar en YouTube como: SPRINGFIELD SUMMER CAMPAIGN 2018.

En ella, se enfrentan a asesores que, en una jerga publicística plagada de anglicismos, les proponen cambiar sus apellidos por otros más artísticos con fonética inglesa. Pero no pasan por el aro, reivindican sus castizos apellidos y, con ello, su españolidad. Sin embargo, la pieza cierra con un “as you live” que hace que todo sea bastante paradójico.

Un curioso ejercicio que defiende mantener cada cosa en su idioma original

Un curioso ejercicio que defiende mantener cada cosa en su idioma original

Como decía, no es la primera vez que vemos un canto a la defensa de nuestra lengua en publicidad, la RAE ha llevado a cabo unas cuantas que en alguna ocasión hemos comentado ya, pero me temo que su éxito se puede medir en cuanto a lo que aumente el reconocimiento de la marca RAE y no por el impacto en nuestro idioma. Otro ejercicio curioso fue el que hizo la agencia September traduciendo marcas al español, con resultados más o menos surrealistas y compartiendo el #MejorEnTuLengua con los académicos. Respondiendo a la pregunta que hacían en sus piezas diré que no, que no me lo imagino. Que hay cosas que, en el sector de la publicidad nos va a dar corte traducir y que seguiremos hablando de briefings, claims y spots. Que está muy bien lo de ser muy españoles, pero en nuestra esencia está que tampoco lo seamos mucho.

Nota 1: Gracias a Miguel Ríos por descubrirme esta entrañable contradicción de Springfield
Nota 2: Este artículo ha sido publicado en el número de julio de 2018 de la Revista Üalà.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>